sábado, 24 de enero de 2026

La brótola, vida discreta de un pez de fondo

Seguro que muchas personas han oído o utilizado la expresión "ojos como brótolas". Probablemente incluso hayan comido este rico pescado blanco parecido a la merluza. Ya tengo más dudas de que haya tantas que lo hayan visto "vivo y entero". Esta semana escribo sobre las brótolas en "La mar de biodiversidad", mi colaboración periódica de divulgación en Granada Hoy.



Enlace a la edición digital XL: La brótola, vida discreta de un pez de fondo

Y así quedó a color, hoy sábado, la versión en papel. 


La brótola, vida discreta de un pez de fondo

La mar de biodiversidad

Ignacio Henares Civantos


  • Es uno de los peces más representativos y desconocidos del mar de Alborán.

  • Habitante de taludes y plataformas, cumple un papel clave en los ecosistemas bentónicos.

  • Comparte parentesco evolutivo con pescados comerciales muy comunes como la merluza o el bacalao.

    Brótola de roca.  Web: litoraldegranada.ugr.es



En la frontera de la luz

En el mar de Alborán, donde confluyen las aguas atlánticas que entran por el Estrecho y las mediterráneas que regresan hacia levante, las aguas superficiales son un hervidero de vida. Plancton, peces pelágicos, aves y cetáceos construyen un paisaje marino visible, dinámico y relativamente bien conocido. Pero basta descender unos cientos de metros para que el escenario cambie por completo. La luz se atenúa, el frío se instala y el relieve submarino se transforma en una sucesión de plataformas, cañones y taludes. Es ahí, en esa frontera entre la claridad y la sombra, donde vive uno de los peces más característicos y discretos, de nuestros fondos marinos: la brótola.

Su variada dieta se compone de crustáceos, gusanos marinos, pequeños peces y cefalópodos, piezas que captura en emboscadas breves y precisas. Aunque rara vez protagoniza documentales, la brótola cumple una función ecológica clave en las redes tróficas profundas como depredadora intermedia controlando poblaciones de invertebrados y pequeños peces; a su vez sirve de alimento a cazadores de profundidad como tiburones o grandes meros.

Un cuerpo hecho para la penumbra

La brótola no es un pez llamativo. No tiene colores brillantes ni formas espectaculares... ni falta que le hace en el hábitat en el que se desenvuelve. La coloración es variable, pero suele moverse entre pardos, grisáceos y violáceos, a veces con reflejos metálicos. En ambientes donde predominan el fango, la arena oscura o la roca cubierta de invertebrados, estos tonos proporcionan un excelente camuflaje. La brótola no necesita huir a toda velocidad: su estrategia es pasar desapercibida.

Su cuerpo está también perfectamente adaptado a un mundo que apenas imaginamos desde la orilla. Es alargado, ligeramente comprimido lateralmente, flexible y con una piel fina y mucosa que reduce el rozamiento y facilita los desplazamientos lentos sobre el fondo.





Brótola de roca. Web: litoraldegranada.ugr.es



La cabeza es relativamente grande, rematada por una boca amplia provista de pequeños dientes cónicos, adecuados para sujetar presas resbaladizas. Los ojos, bien desarrollados, están adaptados a captar la escasa luz que llega a las profundidades.

Uno de sus rasgos más característicos es el barbillón mentoniano, una pequeña prolongación carnosa ricamente inervada que actúa como un ‘radar biológico’, un sensor químico y táctil que le permite detectar movimientos y olores en el sedimento.

Las aletas dorsal y anal son largas y continuas, recorriendo buena parte del cuerpo. No están hechas para grandes carreras, sino para ondulaciones suaves, casi felinas, con las que la brótola se desliza sobre el fondo o se mantiene suspendida a escasa altura. Las aletas pectorales, relativamente amplias, le ayudan a apoyarse y maniobrar entre irregularidades del terreno.

    Brótola de fango. Internares

Reproducción: un viaje vertical

La vida de la brótola transcurre casi por completo en la penumbra, pero su reproducción comienza en un escenario muy distinto. Entre invierno y primavera, los adultos liberan al agua huevos pelágicos, microscópicos y flotantes. Estos huevos ascienden hacia capas más superficiales, donde la temperatura es más alta y la productividad del plancton favorece el desarrollo embrionario. De ellos nacen larvas transparentes, apenas reconocibles como peces, que pasan un periodo formando parte del plancton. Durante semanas, son transportadas por las corrientes, participando en un intercambio biológico entre zonas y profundidades.

Solo cuando alcanzan un cierto nivel de desarrollo comienzan un descenso progresivo hacia el fondo, donde su cuerpo se va alargando, aparecen las aletas definitivas y se forma el característico barbillón. Es entonces cuando abandonan la vida pelágica y adoptan definitivamente el modo de vida bentónico.

Este ciclo, que conecta las aguas superficiales con los fondos profundos, convierte a la brótola en un auténtico eslabón entre dos mundos que rara vez asociamos.

El valor de lo invisible

Además de su interés ecológico, la brótola ha sido tradicionalmente apreciada por su carne blanca y firme, muy utilizada en caldos, guisos y platos marineros. Sin embargo, su crecimiento relativamente lento y su dependencia de hábitats profundos hacen que sea vulnerable a la sobreexplotación, un aspecto cada vez más tenido en cuenta por la investigación pesquera.

La presencia, abundancia y estructura de tallas de las poblaciones de brótola se utilizan como indicadores del estado de conservación de los ecosistemas profundos. Donde las brótolas son frecuentes y muestran poblaciones equilibradas, suele haber fondos relativamente bien conservados.

Quizá la próxima vez que el nombre de la brótola aparezca en una pescadería o en un menú convenga recordarlo: ese pez humilde viene de un mundo sin luz, de un paisaje de fangos y rocas donde late una biodiversidad tan rica como desconocida. El mar de Alborán no termina en la orilla; empieza, muchas veces, donde dejamos de verlo.

De roca y de fango

Las principales diferencias entre la brótola de fango (Phycis blennoides) y la brótola de roca (Phycis phycis) radican en su hábitat, coloración y morfología.


                                           Arriba: brótola de fango. Abajo: brótola de roca.

La brótola de fango habita en fondos blandos de fango o arena. Es una especie de mayor profundidad, pudiendo alcanzar los 600-800 metros. Tiende a ser más clara, con tonos rosáceos o amarronados pálidos y, a menudo, presenta una mancha oscura en la segunda aleta dorsal. Los radios de las aletas pélvicas, (filamentos bajo la cabeza), son más largos y pueden superar el origen de la aleta anal.

Aunque es comestible y apreciada en ciertas regiones, su carne es más blanda y se deteriora más rápido, por lo que tiene un valor comercial ligeramente inferior.

La brótola de roca vive preferentemente en fondos rocosos, cuevas y grietas. Se encuentra a profundidades menores, generalmente hasta los 200 metros. Suele tener un color marrón oscuro o café más uniforme. Los radios de las pélvicas son proporcionalmente más cortos.

Es considerada de mayor calidad culinaria debido a que su carne es más firme y sabrosa, similar a la de la merluza.

Etimología

La etimología del género Phycis proviene directamente del griego antiguo phykon, que significa alga o planta marina. Este nombre fue asignado por los naturalistas debido a las características biológicas y de comportamiento de estas especies que viven escondidas entre las algas y praderas marinas o en fondos rocosos cubiertos de vegetación.

El origen del nombre común, brótola, es discutido. Unos lingüistas consideran que el término es un catalanismo que se extendió por el levante español hasta generalizarse. Se cree que deriva del catalán brota (equivalente a brote o rama), en alusión a sus aletas pélvicas filamentosas, que parecen delgados tallos o brotes que salen de su cuerpo.

Hay otra teoría que lo vincula al nombre de la planta abrótano, que viene del griego abrótonon, y que significa suave o blando. Esta relación se establecería por la textura extremadamente blanda de su carne.

Una hipótesis menos extendida propone que podría derivar del latín merula=mirlo, (nombre que también se da a otros peces oscuros), a través de una forma diminutiva evolucionada como merulatula.




Ojos como brótolas”

O jos como brótolas es una expresión coloquial. Describe ojos muy rojos y/o hinchados y es usada para describir a alguien que ha llorado desconsoladamente o que tiene una mirada vidriosa por cansancio extremo o por estar bajo los efectos de alguna sustancia.

Esta gráfica metáfora, muy arraigada en el habla popular, se basa en los ojos redondos y de gran tamaño de este pez. Al ser un pez de profundidad, cuando es capturado y subido rápidamente a la superficie, el cambio de presión suele provocar que sus ojos se hinchen o sobresalgan, dándoles un aspecto desorbitado o ‘saltón’. El aspecto vidrioso y a veces rojizo de los ojos de este pez se produce también conforme pierde frescura. 

miércoles, 21 de enero de 2026

Los océanos ya tienen 'Constitución'

 El pasado fin de semana entró en vigor el Tratado de Alta Mar, una victoria del multilateralismo en tiempos del trumpismo. Decía el naturalista David Attenborough que “Si salvamos el mar, salvamos el mundo” por lo que la activación de este Tratado constituye una esperanza real para el corazón azul del planeta y representa un hito histórico en la gobernanza de los océanos y en la protección de la biodiversidad marina. La “Alta Mar” deja de ser ‘marritorio’ sin ley. 


Adjunto enlace al Inde en donde he dejado mi opinión al respecto en mi columna SACANDO PUNTA. 

Los océanos ya tienen una ‘Constitución' | El Independiente de Granada


Los océanos ya tienen una ‘Constitución’

SACANDO PUNTA

Ignacio Henares Civantos

El Tratado de Biodiversidad Marina más allá de la Jurisdicción Nacional, conocido como Tratado de Alta Mar o BBNJ, ha entrado en vigor el pasado fin de semana. La normativa ofrece por primera vez un marco legal vinculante para conservar y usar de forma sostenible la vida marina en casi dos tercios de los mares y océanos que hasta ahora carecían de protección eficaz.

Su activación constituye una esperanza real para el corazón azul del planeta y representa un hito histórico en la gobernanza de los océanos y en la protección de la biodiversidad marina. La “Alta Mar” deja de ser ‘marritorio’ sin ley.

Para España, primer país de la Unión Europea que lo ratificó, representa la reafirmación de un compromiso con la salud de los océanos y plantea nuevos retos en investigación, gobernanza y cooperación internacional.

Un océano al límite: los retos del Cambio Global

  • La Alta Mar es vital para la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la economía mundial ya que sostiene grandes caladeros y soporta el transporte marítimo internacional. Facilita el alimento de más de 3.000 millones de personas y soporta la economía directa de cientos de millones.

    También es un pilar fundamental para la estabilidad climática. Los mares y océanos sanos generan la mitad del oxígeno que respiramos y absorben enormes cantidades del CO₂ que emitimos, lo que atenúa el efecto invernadero causado por el cambio climático.

    Protegerlos es, por tanto, una medida imprescindible para frenar la crisis climática y ecológica.

La entrada en vigor de este Tratado Internacional se produce en un momento en el que el Cambio Global está cobrándose las facturas de los impactos ambientales que han sufrido, y siguen sufriendo, mares y océanos:

  • Los océanos se están ‘asfixiando’. Al absorber más del 90% del exceso de calor generado por las emisiones de gases de efecto invernadero, las aguas están perdiendo oxígeno.

  • Acidificación. El exceso de CO2 absorbido altera el pH del agua, disolviendo literalmente las conchas de moluscos y destruyendo los arrecifes de coral, la ‘guardería’ de la biodiversidad marina.

  • Sobreexplotación y Contaminación. La pesca industrial descontrolada y la acumulación de microplásticos han llevado a muchas especies al borde de la extinción.

Un hito histórico para los océanos

Después de casi 20 años de negociaciones internacionales, el Tratado de Alta Mar ha pasado de ser un ambicioso texto diplomático a una realidad jurídica que regirá la conservación de los océanos a escala planetaria. Su entrada en vigor se ha producido una vez superado el umbral de ratificación exigido, (60 Estados), ya que 83 países lo han incorporado ya a su derecho interno.

Este instrumento, articulado bajo el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, establece por primera vez reglas vinculantes para salvaguardar la biodiversidad en áreas situadas fuera de cualquier jurisdicción nacional, lo que incluye la inmensa mayoría del océano que se extiende más allá de las 200 millas náuticas de las costas. La biodiversidad marina, por primera vez, está por encima del beneficio económico inmediato.

Estos son los tres pilares en los que se fundamenta:

  • El Tratado es la pieza clave para cumplir el objetivo global de proteger el 30% de los océanos para 2030 (objetivo conocido como 30x30). A partir de hoy, se pueden crear Áreas Marinas Protegidas donde la actividad humana esté restringida para permitir que la vida se recupere.

  • Ninguna actividad, (como la minería submarina o nuevas rutas comerciales), podrá iniciarse en alta mar sin una Evaluación de Impacto Ambiental rigurosa y transparente.

  • Los beneficios derivados de los recursos genéticos marinos deberán compartirse de forma equitativa entre países ricos y en desarrollo, fomentando una ciencia oceánica global.

Según Naciones Unidas, este acuerdo no solo cierra una brecha histórica en la gobernanza de los océanos, sino que también introduce mecanismos que transformarán el modo en que la comunidad internacional aborda la conservación marina, el uso sostenible de los recursos y la distribución equitativa de beneficios derivados de los recursos genéticos marinos.

España en la escena global

España ha desempeñado un papel activo en el proceso de promoción y ratificación del Tratado. Fue uno de los primeros países de la Unión Europea en depositar su instrumento de ratificación y ha respaldado los esfuerzos diplomáticos para que la Unión Europea en su conjunto impulse la protección de los océanos como prioridad estratégica.

La ratificación por parte de España se inscribe en un compromiso más amplio con la agenda internacional de conservación marina y otras metas globales como el objetivo 30×30, que el Tratado hace más viable.

Además, múltiples voces científicas y de organizaciones no gubernamentales han reclamado que estamos ante una gran oportunidad para reforzar la investigación oceánica, integrar mejores prácticas pesqueras y fortalecer la cooperación interinstitucional a nivel europeo y global.

Una oportunidad para un mar vivo

En un momento en que la crisis climática, la contaminación y la pérdida de biodiversidad ponen en peligro a millones de especies y a comunidades humanas que dependen del mar, la entrada en vigor del Tratado de Alta Mar no solo es motivo de celebración, sino también una llamada a la acción: el futuro de los océanos depende de cómo se ejerza este nuevo marco normativo en los años venideros.

Estamos ante un punto de inflexión en la historia de la protección oceánica. Por primera vez, la comunidad internacional cuenta con un marco legal global para defender, gestionar y restaurar los ecosistemas marinos más remotos del planeta. Si bien su éxito dependerá de la aplicación real y coordinada de sus disposiciones, este marco abre la puerta a un futuro donde los océanos sean reconocidos como bienes comunes globales que merecen protección activa.

  • Este Acuerdo es un logro a contracorriente, un triunfo del multilateralismo en la era del trumpismo, en el mismo mes en el que los EEUU han abandonado la Convención de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático.

    Y es también la demostración de que en un contexto de presión creciente sobre la vida marina, (sobrepesca, contaminación, cambio climático y otras amenazas emergentes), ante la policrisis a la que nos enfrentamos, la cooperación es la única vía de escape. Ningún país ni organismo sectorial puede afrontar estos desafíos por sí solo: hace falta una respuesta coordinada y basada en el mejor conocimiento científico disponible.


miércoles, 14 de enero de 2026

Digan lo que digan....

"Digan lo que digan... los demás" sobre la reforma de la financiación autonómica. Yo te lo digo cantando. 

'Digan lo que digan…' | El Independiente de Granada




Digan lo que digan…


Sacando punta

Ignacio Henares Civantos


La oposición al gobierno ha quedado enredada en la ordinalidad, la cesión a los independentistas, los supuestos agravios comparativos y otros debates nominales que nos cuentan. Pero, si se analizan los números reales de la propuesta de reforma de la financiación autonómica, las cuentas están claras, digan lo que digan y las barajen como quieran.


Ni todas las baterías mediáticas de la carcundia juntas (y mira que son fuertes y numerosas) pueden dar la vuelta a la realidad: la propuesta para un nuevo sistema de financiación autonómica presentada por el gobierno de España es más justa y equilibrada que la actual y Andalucía sale especialmente beneficiada.


Antes de que trascendiera públicamente el contenido de la reforma ya el PP lo había convertido en un nuevo casus belli contra Pedro Sánchez y, en este caso muy especialmente, contra la ministra de Hacienda y casual (y causalmente) candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía.


Toda la artillería mediática, política y judicial para esta batalla de la que disponen las derechas está ya lista. Me consuela saber que al menos este debate público es de interés para todos los públicos ya que lo que está en juego es mejorar la equidad en la prestación de los servicios públicos entre comunidades, independientemente de su capacidad fiscal, lo que redunda en una mayor cohesión social y territorial. Un debate político de verdad, interesante y trascendente que debe llegar a toda la ciudadanía con la mayor transparencia y rigor.


Pero, como ocurre con otros debates o disputas políticas, para las derechas la verdad no importa. Lo hemos comprobado con el tema de la DANA de Valencia, son capaces de sostener una sarta de mentiras sin rubor. El mismo Feijóo indicó a Mazón en la mayor catástrofe natural sufrida en nuestro país, que lo importante era ‘el relato’ y cuentan con poderosos aliados que replican el cuento y en este caso se inventan las cuentas.


Aunque parezca obvio lo primero que hay que señalar es que el sistema de financiación autonómica necesita una profunda reforma. Pactado en 2009, en el segundo mandato de Zapatero, caducó en 2014 al no ser renovado y produciendo la anomalía actual de más de una década sin las necesarias reformas estructurales del sistema, con un modelo que ya no se ajusta a las nuevas realidades socioeconómicas. La aplicación del sistema actual ha supuesto desigualdades entre comunidades autónomas, provocado tensiones territoriales alimentadas por la falta de un reparto equitativo de los recursos financieros para sostener los servicios públicos.


El caso es que, pese a la complejidad política del momento y las dificultades para lograr un amplio acuerdo parlamentario, estamos en el momento oportuno para abordarlo, o al menos debemos convenir que el escenario tras unas próximas elecciones será más complicado para el bloque progresista. Tampoco para el PP pinta mejor que, ya con Rajoy y con mayoría absoluta, no supo o no fue capaz de imponer su modelo, si es que lo tiene. Se me antoja difícil, muy difícil, pensar que con unas fuerzas políticas periféricas más exigentes y con una ultraderecha más influyente, se vaya a posibilitar esta reforma cuando se renueven las Cámaras, previsiblemente a finales de 2027. Si mantener prorrogado hasta entonces resulta prolongar un sistema caducado y cada vez más caduco, confiar un mejor momento dentro de un tiempo resulta tan iluso como irresponsable.


Feijóo et alter se quejan de que el PSOE haya pactado la reforma en primera instancia con Esquerra Republicana de Catalunya, con lo que se confirma que los tontos siguen mirando al dedo cuando se señala la Luna. Olvidan que se negaron a hablar de la financiación autonómica cuando Pedro Sánchez propuso varios Pactos de Estado a un recién llegado Feijóo, cuando se cargaron a Pablo Casado, y el líder popular decía aquello de que no venía a insultar sino a ser útil. ¡Qué tiempos!


Yo creo que lo que se pone en evidencia es que el PP no tiene un modelo de financiación. Puede desmentirme fácilmente poniéndolo sobre la Mesa (del Congreso); un modelo acordado en primera instancia con los barones de su partido, si es capaz, en lugar de montar un “frente común” contra la propuesta del gobierno como ha anunciado el líder de la oposición. O bien podría proponer ajustes al modelo y acordar su aprobación o incluso favorecer que la reforma salga adelante (mejor que el sistema actual prorrogado no creo que puedan negarlo) y más adelante cuando ‘caiga’, o hagan caer al gobierno promover, su supuesto mejor modelo.


Este debate sobre la financiación autonómica pone en entredicho todas las mentiras, bulos e hipérboles con las que se ha manejado el PP sobre la financiación en Andalucía.


Porque digan lo que digan, ya se pueden ‘comer’ lo de las cesiones del cupo catalán que, por si no se han enterado con las prisas en salir a la palestra, ha quedado fuera de esta reforma. Eso es lo que pedían los de Junts y no han conseguido y ahora se disponen a hacer causa común con la derecha y la ultraderecha y probablemente veamos a Feijóo, Abascal y Puigdemont coincidiendo en el rechazo al nuevo sistema y votando juntos.


Digan lo que digan, Andalucía recibe 4.858 millones más de euros que con el anterior sistema, más que Cataluña, que se queda en 4.686 millones (y eso sin contar con el nuevo Fondo de Compensación, unos 1.000 euros adicionales de los que Andalucía será la principal beneficiada con casi la cuarta parte); las cifras marean a la mayoría de las personas pero para que nos hagamos una idea, es mucho más de lo que había calculado y pedido JuanMa Moreno (4.000 millones, “ni un euro más” dijo en el Parlamento Andaluz).


Digan lo que digan, el principio de ordinalidad, del que tanto hablan y tan poco conocen, no estará blindado con el nuevo sistema aunque sí se aplicará a Cataluña.


Tan cierto es que, digan lo que digan, los más listos (o los que más han estudiado el tema), han caído en la cuenta de que Andalucía sale muy bien parada y por eso califican de electoralista esta medida y ‘acusan’ a M. Jesús Montero de barrer para casa, en clara contradicción con las quejas de agravio a nuestra tierra. Los populares andaluces van a salir retratados cuando sus compañeros de partido de otras comunidades autónomas se den cuenta de que Andalucía sale bastante beneficiada y se queden colgados de la brocha protestando por lo que los demás pelean. Pero para Moreno Bonilla, alguien ha debido hacerle bien las cuentas, es más importante, otra vez, los intereses partidistas que los del conjunto de los andaluces.


Lo que no puede ser es soplar y sorber a la vez. O perjudica a Andalucía y se ha vendido el gobierno a los catalanes como pregonan algunos con la letanía aprendida y repetida de memoria, o la beneficia y entonces la ministra de Hacienda ha hecho un favor a la candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía y le ha dado una baza con la que presentarse en las autonómicas. No sé tú que harías, pero yo en la tesitura de MJM buscaría una mejor financiación para Andalucía, que además podría administrar si se produce el cambio en el gobierno andaluz.


¡Ojalá! o ¡Que Dios lo quiera!, (‘vayamos a pollas’ y me busquen también las cosquillas etimológicas).


sábado, 10 de enero de 2026

Chanquetes, entre el daño y el engaño

Arrancamos el año en "La mar de biodiversidad", en Granada Hoy, hablando, con propiedad, de chanquetes: una visión con los ojos de la defensa de (la mar de)  biodiversidad y por una pesca sostenible. 

"Chanquetes, entre el daño (ambiental) y el engaño (comercial)

 Enlace a la edición digital: Chanquetes, entre el daño y el engaño

Y así quedó la versión impresa. 



Chanquetes, entre el daño y el engaño

La Mar de Biodiversidad

Ignacio Henares Civantos

Pequeño, casi invisible y de vida efímera, el chanquete es una de las especies más singulares del Mediterráneo. Su consumo ha pasado de ser un mito gastronómico a un símbolo de la necesidad de conservar la biodiversidad del medio marino andaluz.



    Chanquete solitario en su hábitat natural. Wikipedia


Detrás de una bandeja de chanquetes que nos sirven en un ‘chiringuito’ suele esconderse un daño al medio ambiente ya que para capturar estos peces es necesario arrastrar por los fondos litorales redes muy finas no selectivas que probablemente lo que atrapan sean ejemplares de alevines y juveniles de otras especies, de tallas inferiores a las permitidas legalmente. El chanquete auténtico quedó prácticamente esquilmado de nuestras costas en el siglo pasado y hasta ahora no se ha conseguido su cultivo. O bien nos encontramos ante un engaño al consumidor ya que lo que nos sirven no se corresponde con chanquetes y sus sucedáneos no pueden utilizar comercialmente este nombre ni en pescaderías ni en las cartas de los restaurantes.

¿Cómo reconocer al auténtico chanquete?

El chanquete, (Aphia minuta), conocido por los pescadores como ‘el colorao’ o chanquete rosado, es una especie cuyo cuerpo, alargado y comprimido lateralmente, es casi totalmente transparente lo que permite ver su columna vertebral y algunos órganos internos. Presenta pequeños puntos pigmentados de color rojizo o amarillento, especialmente en la base de las aletas.

Aunque su tamaño y apariencia es la de un pez ‘bebé’, los chanquetes son peces adultos cuyo tamaño oscila entre los 3 y 6 cm que comparten hábitats con los alevines de otras especies con los que se ‘confunden’ y pueden ser confundidos.

Un pez de vida corta

El ciclo de vida completo de un chanquete dura aproximadamente un año. Tras el desove (que suele ocurrir en primavera), la mayoría de los adultos mueren. Esto los hace extremadamente vulnerables: si se pesca en exceso un año, no hay reservas de adultos para el siguiente. Su dieta es carnívora pero microscópica. Se alimenta de zooplancton, principalmente pequeños crustáceos y larvas de otros organismos marinos. A su vez los chanquetes son depredados por otros peces carnívoros o aves marinas.

Hábitat y distribución

Es un pez bentopelágico ya que aunque vive cerca del fondo, (zonas arenosas o de fango), suele subir a la columna de agua. Prefiere aguas costeras poco profundas, a menudo cerca de estuarios o zonas con cierta influencia de agua dulce, desde los 5 hasta los 80 metros de profundidad.

Es una especie exclusivamente atlanto-mediterránea. Se encuentra desde las costas de Noruega hasta Marruecos, y es muy común en todo el mar Mediterráneo y el mar Negro.



Normativa y Protección en Andalucía

Durante buena parte del siglo XX, el chanquete fue objeto de una intensa explotación pesquera. Constituyó una identidad gastronómica propia en el litoral andaluz. Su preparación más emblemática fue siempre la fritura, rápida y ligera, que respetaba la delicadeza del producto. Se consumía entero, sin eviscerar, y pasó de ser un símbolo de cocina humilde y directa, asociada a la pesca artesanal y al consumo inmediato. No era tanto un plato de celebración, sino de cotidianeidad: un producto barato, abundante y ligado a la temporalidad del mar. Luego pasó a constituir un producto de referencia local, reforzando el vínculo emocional entre la especie y las comunidades costeras, lo que explica en parte la persistencia del mito gastronómico incluso tras la regulación de su pesca, que lo convirtió por su escasez y su carácter de prohibido en un producto de lujo, de precios prohibitivos.

        Aphia minuta. Diputación de Málaga


Su captura se realizaba mediante artes capaces de arrastrar no solo chanquetes, sino también ejemplares inmaduros de numerosas especies comerciales (boquerones, sardinas, salmonetes, lenguados...) . El impacto de estas prácticas, unido al conocimiento cada vez mayor de su biología y de su papel ecológico, llevó a la Administración a tomar medidas para la conservación de esta especie y para asegurar una pesca sostenible.

En Andalucía, el chanquete fue objeto de una pesca artesanal muy específica que intentaba evitar dañar los fondos aunque no impedían la captura de inmaduros de otras muchas especies. Su pesca y comercialización está prohibida desde el año 1988 cuando se estableció una veda indefinida para su pesca en aguas interiores del litoral andaluz, prohibiendo su captura y comercialización.

De igual manera están prohibido el el uso de todas las artes de pesca de malla muy fina usadas tradicionalmente para su captura, como el boliche, la jábega o la birorta, artes que se trabajan desde la playa o desde una embarcación, que tienen una bolsa prácticamente ciega, (copo), en la parte final de la red y que, dado el pequeñísimo tamaño de la malla, indiscriminadamente se lleva cuanto encuentra a su paso, incluyendo todo tipo de residuos, y por supuesto, el pescado inmaduro.



En algunas zonas pervive esta actividad de forma furtiva buscando las fáciles ganancias que ofrece siempre una mercancía ilegal uniendo el valor gastronómico del otrora famoso producto y el sabor de lo prohibido para muchos consumidores ignorantes y/o irresponsables.


En un contexto de cambio climático, presión pesquera y degradación de los hábitats costeros, la protección del chanquete representa una apuesta sólida, fime y decidida por el conocimiento científico y la gestión responsable del mar.


¡Que no te la cuelen!


El conocido como ‘chanquete chino’ se corresponde con un pez de agua dulce procedente de Asia oriental y capturado en ríos y lagos o procedente de acuicultura. Mide entre 4 y 6 cm, y su nombre científico es Neosalanx tangkahkeii. Se importa congelado en pequeñas cajas y es capaz de aguantar un día descongelado sin perder su consistencia. Ello lo distingue del auténtico chanquete y de los alevines inmaduros de otras especies que pierden sus propiedades al ser congelados y que deben consumirse, como máximo, tras unas 8 o 10 horas desde su captura; ello hacía que se conservaran en cubos con agua de mar en los que se utilizaban conservantes (incluida la orina de los pescadores que fue sustituida luego por el formol), lo que al problema ecológico sumamos los riesgos sanitarios del consumo de chanquetes e inmaduros al ser conservados con productos tóxicos y altamente cancerígenos de los que además se desconocen las cantidades adicionadas.



Si bien el chanquete chino, por su tamaño y procedencia puede considerarse legal, suele esconder también un fraude, porque debe anunciarse bajo las denominaciones de pez plata o pez platino y además debe indicarse que es un producto descongelado so pena de poder sancionado por las autoridades de Consumo.


Este sucedáneo, como el original, bien frito, con poca (y buena) harina, acompañado de huevos y/o pimientos fritos, está siendo bien aceptado por muchos consumidores para cubrir el hueco como entrante dada la sencillez y rapidez en su preparación.


De igual manera no debemos hacer caso a los que nos ofrecen ‘chanquete auténtico’, ‘del nuestro’ , procedente (habitualmente como un gesto al ‘buen’ cliente y de manera secreta o muy discreta). Probablemente correspondan a inmaduros de otras especies ya que, por el momento no se ha podido llevar a cabo, con éxito, el cultivo de chanquetes, ni de boquerones, ni de sardinas...


Ni ‘vitorianos’ ni ‘manolitas’


Muchos de lo consumidores habituales de boquerón, locales o foráneos, mantienen todavía la creencia de que el boquerón vitoriano es una especie distinta de boquerón, que solo se cría en el litoral mediterráneo andaluz y cuyo tamaño es, de forma natural, inferior al que procede de otras aguas, ya sean del Golfo de Cádiz, del levante español, italianos o marroquíes. Nada más lejos de la realidad. El adjetivo de ‘vitoriano’ nada tiene que ver con el nombre del municipio de Rincón de la Victoria; ni con otras acepciones que han querido encontrarse relacionadas con la reina Victoria.


Esta explicación es muy romántica y novelesca pero esta creencia popular es falsa. Sólo hay una especie de boquerón (Engraulis encrasicholus) y lo único cierto es que en las aguas menos frías suelen madurar a tallas un poco inferiores.



Boquerón 'vitoriano', talla inferior a la comercial.


        Alevines de boquerón


Este nombre popular se debe a que las capturas abundantes de boquerón, por motivos puramente reproductivos, en las épocas próximas a la celebración de la festividad de la Virgen de la Victoria (8 de septiembre). Por estas fechas se produce lo que se conoce como el ‘reclutamiento’ del boquerón, ya que los huevos que fueron puestos en junio han desarrollado larvas durante el verano que ya han cogido un tamaño y unas características y apariencia similar al chanquete. El boquerón vitoriano, de unos 5-7 cm., aparece algo mas tarde, final de septiembre-octubre y no es otra cosa que un inmaduro, que aún no ha alcanzado la talla mínima biológica (para su reproducción) exigida por la normativa vigente para esta especie en el caladero mediterráneo (9 cm), y establecida para asegurar la sostenibilidad de la pesca de dicho recurso.

        Alevines de sardina


Algo similar sucede con las sardinas, de las que solo existe una especie: la Sardina pilchardus; la misma en todas las latitudes, y a la que se le exige un tamaño de 11 cm., mínimos legales establecidos para en el caladero mediterráneo. La sardina realiza su puesta alrededor de noviembre, aproximadamente; desde diciembre hasta mayo, se capturan las larvas de esta especie, furtivamente, en estado inmaduro, que son confundidas con chanquetes, por su gran similitud morfológica. Las sardinas conocidas con el nombre de manolitas, de unos 7-9 cm., aparecen poco después, en mayo-junio, aproximadamente, y se trata, pues, de un estado inmaduro o de esta especie, por debajo de la talla mínima legal.


        Juveniles inmaduros de sardinas consumidas como 'manolitas'


Esta es la verdadera causa de que las capturas de los incorrectamente llamados chanquetes estén aseguradas prácticamente todo el año, con las crías de sardina, desde diciembre a mayo, y las de boquerón desde julio a agosto/septiembre. Los juveniles inmaduros de boquerón llegarán en septiembre como ‘vitorianos’ y los de sardina en mayo/junio como ‘manolitas’.

Mirar al mar con otros ojos

Transparente y diminuto, casi invisible, el chanquete resume como pocos peces la fragilidad del medio marino. Su historia, ligada a la tradición, la ciencia y la normativa ambiental, invita a mirar al mar con más atención y menos urgencia extractiva. Quizá el mayor legado de Aphia minuta no sea su sabor, sino su capacidad para recordarnos que la biodiversidad también se compone de seres pequeños, efímeros y silenciosos, cuya protección es imprescindible para que el mar siga siendo, en toda su amplitud, un espacio vivo. La verdadera riqueza del mar no está solo en lo que pescamos, sino también en lo que somos capaces de conservar.